Plato de roca pulida

Plato de croquetas

Plato de croquetas

La croqueta es la unión de diversos ingredientes (que pueden variar según la receta: carne, pollo, vegetales, bechamel, entre otros). Estos, luego, son pasados por huevo batido, empanados y finalmente: fritos, obteniendo un resultado adictivo.

El plato de croquetas tiene historia. Bastante, la verdad. Se ha registrado un plato similar a las croquetas (quizás, eran estas mismas) en el Período Romano. Aunque, de manera formal, las croquetas tienen su origen en la cocina noble francesa. De hecho, lo que conocemos es una castellanización de su origen: Croquettes, que es el diminutivo de croquer o crujir.

Cuando decimos que tienen historia es porque más allá de conocer un origen, tener una consciencia etimológica y saber las cocinas por las que se paseó en un principio, van más allá. Las croquetas representaron durante años una alternativa al hambre.

Eran la mejor forma de aprovechar muchas de las sobras de las distintas comidas y poder realizar un plato que saldara las cuentas o que “salvara las patrias”. Un plato que fuera en sí mismo sabroso y nutritivo.

Hoy en día, el plato de croquetas es de las comidas más pedidas en la mayoría de los sitios de comida rápida y en restaurantes. Son deliciosas y la cocina contemporánea ha sabido jugar tanto con sus ingredientes, que ya hallamos croquetas de todo tipo.

Cómo presentar o decorar un plato de croquetas

Una sinrazón que abunda en ocasiones, es encontrarnos ante platos que son de formas más rústicas y creer que no pueden ser servidos estéticamente. Sobre cómo decorar un plato de croquetas hay material de sobra en los distintos manuales de emplatado.

Un plato de croquetas puede decorarse con salsas finas en su superficie o en su base (salsas de tantos tipos que abruman). El sabor de estas salsas normalmente va de la mano con los ingredientes de las croquetas, haciendo que los sabores resalten o se junten para generar resultados extraordinarios.

Otra manera de decorar las croquetas es con palitos o paletas incrustradas de manera que quedan como “paletas de croquetas”. También es posible picarlas por la mitad dejando ver el contenido. Pueden ser decoradas con ramitas de diferentes especies como albahaca. Rociadas con ajonjolí y otras semillas, también suelen ser mostradas.

Realmente, la presentación variará en relación a la ocasión, el espacio y la cantidad de comensales. Es un plato que, normalmente, se sirve en candidades grandes por lo fácil que es de preparar y porque funciona como aperitivo. Por lo que no será raro que la presentación de un plato de croquetas sea dentro de conos de papel o con las croquetas haciendo una circunferencia alrededor de un rico dip.

Estética

Está bien saber con qué podemos decorarlas o presentarlas, pero es de igual forma imprescindible, saber cómo lo haremos. He allí el punto estético del decorado.

En este sentido, el emplatado de las croquetas habrá de considerar las normas fundamentales del emplatado:

  • Color: Generar contrastes y armonías de tonos con los diferentes alimentos.
  • Equilibrio: Cada pieza de comida puede jugar con las simetrías o las asimetrías a fin de que compongamos. Recordemos que esto se hace como una obra de arte, partiendo del juego y la composición.
  • Adornos: Los extras siempre han de funcionar para generar nuevos matices, más sabor y darle el toque que faltaba a tu plato.

Plato combinado de croquetas

Como se parte de la receta de elegir ingredientes sobrantes, unirlos y freír, un plato combinado de croquetas no será de extrañar. Se acompañan con cualquier cantidad de comidas.

Las croquetas son perfectas para acompañar o ser acompañadas de platos tan deliciosos como: Ensaladas, papas, tiras de cerdo, lomo, tortillas, lonjas de jamón, huevos revueltos, hamburguesas, salsas especialmente preparadas para ellas y pare de contar.

Es un plato de acompañamiento por excelencia. Es muy común hallar en los restaurantes el plato principal combinado con una ración o un plato aparte de croquetas.

Plato de croquetas caseras

Las croquetas son de esos platos de tradición, tan populares como complejos. ¿Por qué complejos? Porque aunque la receta es muy sencilla, es de esas comidas que ameritan tiempo para “agarrarles las vueltas”.

Este es uno de los platos más famosos de la cocina española y es ideal para acompañar con los sabores más populares.

Las croquetas se hacen con bases diferentes (carne es la más popular). Esta mezcla se deja cuajar después de haber sido salteada con aliños y bechamel. Finalmente, se amasa a fin de crear las piezas ideales para freír. Es de los platos de los abuelos. Hacerlas es sencillo, pero hacerlas ideales lleva su tiempo. Todo es cuestión de práctica.

El plato de croquetas caseras funciona perfecto con salsas también caseras, como salsa de hierbas o de tomates hechas en casa. El sabor de este plato es de por sí bastante tradicional. Si lo probamos en casa, podemos llegar a tener un plato favorito muy fácil de realizar, al tiempo que conservamos la tradición: No habrá comida que se pierda y no se transforme en un nuevo gusto al paladar.

Plato lleno de croquetas

El plato lleno de croquetas es uno de los platos típicos de España. Por su parte, una de las presentaciones más expandidas en todo el mundo. Es literalmente: Un plato lleno de croquetas.

En bandejas de madera o largas, se presentan las croquetas que pueden ser de un solo sabor o combinarse en múltiples ingredientes: Jamón, pollo, queso, vegetales y todas las combinaciones que se han ido explorando hasta la fecha.

El plato lleno de croquetas es más que una comida. Es símbolo de unión y mesa compartida. Decíamos que es un plato que se hace, con normalidad, para comer entre varias personas.

Parece paradójico que es un plato para varios cuando tiene su origen en la precariedad. Pero al contrario, tiene mucho sentido. Resulta verdaderamente coherente: Las croquetas nacieron para “dividir el pan”. En este caso: La carne o el pollo, o el ingrediente con el que las hagamos. Nacieron para que, desde lo poco, se tuvieran resultados que abarcaran un grupo grande de comensales. Constituyen, sin dudas, un símbolo hermoso y delicioso en la comida.